Proyecto de club
No es una actividad aislada: forma parte de la identidad pública y social del FS Ciudad de Cartagena.
El fútbol sala se plantea como una herramienta educativa: formar, acompañar y exigir con sentido antes de mirar el resultado del fin de semana.
Seguimiento formativo
Participación en edades iniciales
Educación más deporte

El club está formado por profesionales de la educación y entiende el fútbol sala como una vía para transmitir hábitos positivos, responsabilidad, respeto y trabajo en equipo.
La prioridad no es el resultado inmediato, sino el desarrollo progresivo de cada jugador y jugadora dentro de una estructura clara, con objetivos deportivos y personales por etapas.
No es una actividad aislada: forma parte de la identidad pública y social del FS Ciudad de Cartagena.
La metodología busca acompañar, cuidar y hacer crecer a cada participante dentro de un grupo.
Familias, centros y entorno local forman parte del impacto real que persigue el proyecto.
Se busca que las familias entiendan el deporte como una experiencia formativa, no solo como una actividad extraescolar o competitiva.
En las edades de iniciación todos los niños y niñas participan en los partidos, con presencia garantizada en cada parte del juego.
Conforme crecen, la participación se vincula al esfuerzo, el compromiso, la asistencia y la comprensión del juego colectivo.
Existe una idea compartida de cómo defender, atacar, transitar y comportarse dentro y fuera de la pista.
El éxito se mide por la evolución del jugador y del equipo, no por la clasificación o el número de goles.
La formación necesita continuidad fuera de la pista, por eso la relación con madres, padres y tutores también forma parte del proyecto.
Cada edad tiene sus objetivos: disfrutar, aprender, competir con criterio y asumir más responsabilidad con el paso de las temporadas.



Si quieres conocer cómo encaja tu hijo o hija dentro de la estructura del club, esta es la puerta de entrada correcta.
El proyecto social amplía el club más allá de los equipos federados para que el fútbol sala llegue a más niños, más centros educativos y más espacios de convivencia.
Luchadores Anónimos es una escuela inclusiva del club pensada para que niños y niñas con discapacidad puedan vivir el deporte en equipo, con acompañamiento y sin barreras competitivas.