Proyecto de club
No es una actividad aislada: forma parte de la identidad pública y social del FS Ciudad de Cartagena.
El proyecto social amplía el club más allá de los equipos federados para que el fútbol sala llegue a más niños, más centros educativos y más espacios de convivencia.
Niños por campus
Duración habitual del campus
Vocación abierta a Cartagena

El club no limita su acción a la competición federada. También desarrolla escuelas deportivas, campus, torneos con asociaciones vecinales y convivencias para aumentar la participación de familias y menores.
Una parte central del proyecto es acercar el deporte a niños y niñas que no siempre tienen acceso sencillo a instalaciones o recursos privados, usando el fútbol sala como punto de encuentro.
No es una actividad aislada: forma parte de la identidad pública y social del FS Ciudad de Cartagena.
La metodología busca acompañar, cuidar y hacer crecer a cada participante dentro de un grupo.
Familias, centros y entorno local forman parte del impacto real que persigue el proyecto.
La Liga Interescuelas conecta colegios e institutos y sirve para acercar el fútbol sala a más edades y más centros de la ciudad.
Se desarrollan en vacaciones escolares con deporte, diversión y actividades complementarias para participantes del club y también para niños externos.
Se organizan en formatos breves para favorecer la participación, el trabajo en equipo y la convivencia en un entorno positivo.
Más allá de la pista, el club crea espacios de relación, descanso y dinámicas grupales para reforzar comunidad y autonomía.
El objetivo es que el fútbol sala llegue también a quienes tienen menos recursos o menos oportunidades de práctica organizada.
Cada campus, torneo o convivencia también ayuda a dar a conocer el proyecto deportivo y social en Cartagena.
La diversión, la relación entre iguales y la seguridad del entorno importan tanto como el contenido deportivo.




Campus, torneos y escuelas son una parte esencial de la imagen pública del club. Esta página ya deja esa puerta abierta.
El fútbol sala se plantea como una herramienta educativa: formar, acompañar y exigir con sentido antes de mirar el resultado del fin de semana.
Luchadores Anónimos es una escuela inclusiva del club pensada para que niños y niñas con discapacidad puedan vivir el deporte en equipo, con acompañamiento y sin barreras competitivas.